
La luz estaba encendida de una lamparilla de una mesita esquinero, la tomó de su cintura hasta su cintura, la estrechó contra su cuerpo y advirtió que temblaba….
Aunque muchos creen que la realidad no es coherente, existe un elemento incalculable de la emoción humana, los seres humanos han avanzados tan lejos, que pueden avanzar más.................el bote en el borde del cielo, era una pregunta.....o una promesa



La belleza no estaba en sus formas, su percepción de belleza radicaba en su espíritu, se enamoraban de su espíritu, no poseía bienes materiales, los había perdido por la vida, estaba enamorada del amor, se reía de cualquier sarcasmo, de cualquier manera de enviar insultos, no era su sistema de tortura, no deseaba hacer sufrir a nadie, no sentía el abandono de los demás, sentía que la perdían, sentía la expresión de libertad de las cosas dadas y situaciones consumadas, dio libertad porque ella es un ser libre, no estaba modelada de determinismos, no hacia cálculos exactos de cómo tendrían que ser las cosas, la energía explosiva que generaba multiplicaba las opciones de los resultados, no quería perder la libertad de su nombre, no respondía a ningún llamado anterior a ella, porque de esa forma dejaría de ser libre, se donaba a la vida.
Si llegaba al mundo de las necesidades sabía que quedaría atrapada, no era lo que quería de su mundo, y está en el mundo, por eso se lanzaba al mundo con sus rebeldías, y entusiasmos que en la intensidad la cautivan, era una afirmación bruta de la existencia de una naturaleza ciega, desnuda, ella aceptaba la libertad como un don natural, una propuesta a los delirios de una vida intensa, que vuelve de a ratos su asociación de seres humanos igualmente libres, por eso al dar la libertad al otro se estaba dando la libertad así misma.
A partir de esa libertad aparecieron las necesidades de los otros, las alineaciones de los otros, se transfiguraban los hechos más rebeldes en la magia de la espontaneidad, ella se apoyaba en la libertad espiritual, donde los instantes de dignidad trascienden a las condiciones de los hechos, había florecido gracias a las dificultades, a la elección, al sacrificio, y no se apegaba al egoísmo, porque sabía, que: se estaba separando de un hombre, no de un ser humano, quería la libertad de un ser humano valorizado, se incrustaba en ella y no soltaba amarras a esa libertad, no quería entregar su vida por un mínimo de seguridad, solo quería ser amada.
La tarde era íntima, infinita.El camino bajaba y se bifurcaba, entre las ya confusas praderas. Una música aguda y como silábica se aproximaba y se alejaba en el vaivén del viento, empañada de hojas y de distancia. Pensé que un hombre puede ser enemigo de otros hombres, de otros momentos de otros hombres, pero no de un país: no de luciérnagas, palabras, jardines,cursos de agua, ponientes.
La tarde avanzaba, el sol estaba cayendo en el oeste, podía ver como se escondía, su vista lograba distinguir el color rosado que produce el azul del cielo con el color del sol escondiéndose, contemplo la franja verde de los árboles, todavía permanecía la claridad del día: como una promesa de un mundo nuevo en sus sospeches, que: la hierba y las flores siempre florecen cada año, sonreía animada, mientras la franja de sol había desaparecido a través de su ventana. Apreció una humillación de esperanza en ese momento y con ese entusiasmo de los atardeceres, quería que durasen para siempre.
Él se abrió paso para acercarse a Catalina, que estaba apoyada sobre el balcón, como si el aire la estuviese sosteniendo con estabilidad, pudo distinguir mientras se aproximaba, que a través del hierro forjado del balcón, la existencia de su cuerpo refinado, un cuerpo incongruente con la realidad, cuando todo está hecho mierda tratando de representar un papel decente.
Los edificios detrás de ella, hacían pensar en lo maravilloso de estar vivos, en la arquitectura de los hechos, en una entereza al odio, a cualquier estremecimiento relacionado a la inmadurez, él la protegía en ceremonia al buen momento que pasaban juntos, podían hablar de amor, podían hablar de belleza y nada de mentiras, se sentían en paz. No tenían nada que temer en ese habitáculo de ningún sitio, de ninguna vista, más que las de sus destinos. La tomo, la dio vuelta por sobre si, la tomo de sus brazos, luego por la cintura y sus labios se encontraron húmedos, cálidos, sin ninguna agitación, sin exigir felicidad, Catalina lo abrazó por el cuello y dijo.
- ¡Cuanto te deseo…….cuanto te extraño! -. Sabiendo que había transcurrido poco tiempo desde el último día en que se vieron.
Comenzar el día, no es fácil cuando estamos con el estimulo bajo, hay que arrancar, hay que hacer, no por nuestros logros, hacer cosas, salir a caminar, leer un libro, mimarse, hacer..realizar, construir...eso cambia el día.
Como cambian las cosas, ese arroyo ahora tiene espigones donde entramos y amarramos los botes, para que no se golpeen con las olas del río, provocadas por las lanchas que pasan como en una autopista, hay remeros que hacen, no para ellos mismos, no para la vida, no por sus logros, sino para otros seres humanos.La carretera se perdía entre las curvas de la pampa húmeda de Buenos Aires y las de Santa Fe, a medida que los R4 avanzaban, paraban en alguna estación de combustible para renovar sus fuerzas, en el camino, el hundimiento de las zanjas a los costados se mostraba amenazante, lograba poner en equilibrio a la carretera, el campo desnudo de la cosecha de soja, otros cargados de cultivos, el río cristalino de Rojas, las vías del tren entre los matorrales, oscilantes, deslizándose a enormes distancias, habían dejado de circular, todos esos pueblos se habían muerto de hambre , habían logrado que el gremio de los camioneros creciera, mientras los pueblerinos, comentaban, que: "la vida, solo había cambiado".
El sol tocaba los picos de los cumulus limbos, delineando una luminosidad circular, como una frontera en la pampa, la realidad se presentaba de acuerdo a lo que tenía que ser, la naturaleza es así, no existen alertas para saber de antemano que nos van a tocar, el ruido del motor al hacer un cambio en la caja, era como una agitación, o una explosión de la maquina, el esfuerzo de las ruedas, me transportaron, como dentro una corriente de sonido, que de vez en cuando oscilaba un poco.
placer.......... porque cuando estoy a tu lado, apenas siento tu presencia, me liberó de la sensación de abatimiento que hay a nuestro alrededor.
Caminé lentamente desde la cama con una difícil incorporación por complicaciones en mi salud, en mi debilidad, en mi delgadez, llegué hasta el comedor, con la falta de una buena respuesta de mi vesícula, deje de lavar mi ropa interior cada noche, olvidé acariciar a mi perro, no toque el teclado por un mes más o menos, mi energía viviente dejó de fluir, perdí fuerzas.
Para un creador es apropiado que se llene de confianza en si mismo, a veces llegar a estar ilimitado, sentirse seguro de lo que se siente, de lo que se quiere, todo depende de lo que uno se proponga.
Estábamos regresando por el río Chaña, no quería que me presten atención, la vida nunca es tan perfecta. había que remar ....y ¿ qué podía interesarme a mí?, solo me gusta hablar del amor?... pero cuando hay amor sexual, es una emoción profundamente egoísta, dejaba en cada remada esas emociones egoístas, porque no conducen a la felicidad, la respuesta no es necesaria, uno debe desconfiar de los impulsos íntimos.
La noche buena la pasé sin mi familia, entre amigos, porque yo, habría sido un símbolo de desprecio, sentía que no me amaban, que no quieren darme nada,......sintiéndome como un elemento de la destrucción, así: brinde en la isla y alcance a ver una estrella fugaz, en mesa se posó un grillo, solo me estaba vendiendo al enemigo, y solo tengo que negociar con él.
Angustia, esa sensación que achica el corazón, cuando uno siente que el futuro no tiene respuesta, es una pregunta sin respuesta de lo que no sabemos que va ocurrir, solo sabemos que vamos a morir, pero falta mucho para ello, hay que seguir sintiendo amor.